• Andrea Garrido

De sociólogo a pedalero: la historia del chileno que dejó el terno y la corbata y se dedicó a viajar



A Carlos Livacic Rojas lo conocí hace más de 10 años... quizás 13 ó 14, la verdad no lo recuerdo; en aquella época me desempeñaba como periodista del departamento de prensa de Mega y llegué a él porque necesitaba entrevistar un sociólogo para un reportaje. Tampoco recuerdo cuál fue el primer tema sobre el que lo entrevisté, pero debe haber sido sobre alguna conducta en particular de la sociedad chilena.


Fue tal el éxito de esa entrevista, pues resultó ser claro, conciso, simpático y bondadoso, que se transformó en el entrevistado perfecto, no tan sólo para mí, sino para muchos de mis colegas. Hasta los editores, después de pedirme que variara de entrevistado, terminaban solicitándome que le "sacara una cuña" al sociólogo de la Universidad San Sebastián.


Si bien no recuerdo cuándo lo conocí, ni el primer tema sobre el que lo entrevisté, ni tampoco cuántas veces fue mi entrevistado, recuerdo perfecto el día en que lo llamé, ya directamente, no a través del encargado de comunicaciones, y me dijo que "ya no estaba dando entrevistas". Me rompió el corazón de periodista, pero supe comprender que hasta ahí no más había llegado todo. El mismo síndrome lo sufrieron otros tantos colegas que también habían hecho buenas migas con él.


¿Qué le había pasado? ¿Por qué ya no quería hablar sobre el comportamiento de la sociedad y ser parte de estos entretenidos reportajes? Eso lo vendría saber varios años más tarde.


El reencuentro


Después de su desaparición de los medios le perdí la pista a Carlos Livacic Rojas; pongo sus dos apellidos porque es una de sus exigencias, de las pocas o nulas que hace, así que se lo concedo. Sin embargo, por ahí por el mes de julio de este año me apareció una publicación de él en Linkedin, acto seguido quise saludarlo a través de esa red social y me respondió a la brevedad. Nos dimos los números de teléfono (que no habían cambiado, pero yo ya no tenía el suyo, ni él el mío), me escribió por whatsapp y cuando recibí su primer mensaje tuve que preguntar quién me escribía, pues al mirar la foto de perfil aparecía un "tipo" con capucha negra, de fondo un grafiti y la verdad no lo relacionaba con ninguno de mis conocidos. Cuando me dijo su nombre, volví a mirar la foto de whatsapp, le hice zoom incluso y ahí fue cuando casi me fui de espalda al enterarme de su radical cambio de vida.



Resulta que el sociólogo que había conocido, mi entrevistado por años, el mismo que un día dejó de serlo, había dado un radical giro a su vida acercándose a los 60 años; decidió dejar de trabajar y viajar por el mundo... atrás quedaron las chaquetas formales, las apariciones en medios, figurar en importantes cátedras e investigaciones. El tema daba para largo, así que concretamos una llamada y me fue contando los detalles de esta locura.


Primero me impresioné, luego sentí envidia, también admiración y hasta un poco de angustia.... y es que el cambio era muy radical y aún no lograba entender de todo el tema; bueno, aún no lo hago.


Carlos había viajado ya por más de 50 países... decidió aprender inglés, que era una barrera que había debido sortear durante mucho tiempo, y más importante aún, decidió estar sólo con él mismo, conocerse, reencontrarse, descubrirse, enfrentarse a sus miedos, trancas, etc. Si eso no es valentía, no sé qué es. Claro está que no todos tenemos la posibilidad de hacerlo, ya sea económicamente o por nuestras responsabilidades, edad, trabajo, familia, etcétera, pero quizás no sea necesario irse a la punta del cerro para tomar este desafío de enfrentarse a uno mismo.


Mientras escribía esta nota, quise buscar en Linkedin alguna foto antigua de Carlos Livacic Rojas y encontré el mejor retrato de este cambio radical que les cuento. El primer perfil tiene como cargo "Director de proyectos Universidad San Sebastián" y una foto de terno y corbata... el segundo dice: "Aprendiz Viajero" y otra foto que les comparto a continuación.





Ruta de las auroras boreales


Después de que me contara su decisión de vida y cómo la pandemia lo obligó a volver a Chile y parar de viajar, me anunció su próximo proyecto: La ruta de las auroras boreales en bicicleta. ¡Sonaba increíble! Fue ahí cuando conectamos con Somos Destino... le conté de este proyecto y también que me parecía maravilloso si me permitía ir contando sus historias a través de la página, las redes sociales y nuestro espacio en radio VLN; de inmediato me dijo que sí. Carlos Livacic Rojas volvía a ser mi entrevistado, de hecho grabamos una entrevista por zoom que les compartiré más adelante, donde cuenta los detalles de este viaje que partió el pasado 12 de septiembre.


Cada ciertos días nos conectamos vía whatsapp; lo hemos ido acompañando desde la previa de su viaje, el día en que partió, su llegada, las peripecias, los primeros países y hasta algunas anécdotas. Hoy se encuentra en Finlandia... recorrieron la última jornada 80 kilómetros en bicicleta en medio de unos paisajes otoñales hermosos y cada vez están más cerca de presenciar la primera aurora boreal de este viaje.



Han dormido en carpa, en hostales, en refugios, debajo de puentes, etc; las temperaturas ya empezaron a bajar bastante en la zona, pero van bien preparados; digo "van", porque Carlos viaja con su primo en esta aventura... una aventura que seguiremos contándoles, porque aunque sea a la distancia vamos pedaleando junto a este chileno que decidió dejar su zona de confort y dedicarse a viajar, a reencontrarse y conocerse.


Más temprano que tarde les estaremos mostrando las increíbles auroras boreales y algunos otros detalles de esta aventura de pedalear tras ellas por el mundo.





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